James Bond Rearañado

Humanizar a los héroes parece ser la consigna. Efectivamente Hollywood siente que es el camino adecuado para retomar a ciertos íconos usualmente superdotados y distantes a problemas humanos.

Superhéroes como El Hombre Araña (Spider-Man, 2002) han regresado a la pantalla cargados de problemas. El buen Peter Parker volvió convertido en un completo tonto incapaz de declarar su amor a Mary Jane. Vive atormentado y sin saber exactamente como enfrentar no sólo a sus enemigos sino a su propios superpoderes. La tercera entrega promete mostrarnos el lado oscuro del héroe, de la mano de una sustancia viscosa que luego dará origen a Venom.

Por su parte, los X-Men (2000) viven marginados y obligados a ser tolerantes, aunque si se decidieran a seguir los consejos de Magneto probablemente serían los amos absolutos del Universo. Quien más cuestiona su condición es sin duda Wolverine, solitario y feroz superhéroe, quien en el camino descubrirá la verdad de su pasado.

Por su parte, el hombre murciélago fue actualizado en Batman Inicia (Batman Begins, 2005), impresionante cinta que no sólo nos coloca frente a los traumas y afectos de Bruno Díaz, sino que lo trae a nuestro mundo. Lo aterriza convenciéndonos de que un millonario con ciertas condiciones físicas puede comprar todo tipo de juguetes, armaduras y armas y convertirse en superhéroe.

Grandes logros que se deben principalmente a la buena mano de realizadores como Sam Raimi, Bryan Singer y Christopher Nolan, respectivamente, quienes han reinventado mitos y dado nueva vida y heridas a estos héroes.

Ahora llegó el turno de otro querido personaje: James Bond. Creado por Ian Fleming, la saga del agente 007 es una de las más largas y taquilleras de la historia del cine. Un espía con licencia para matar, sin súper poderes, aunque en las últimas versiones lucía bastante más irreal que el propio Hombre Araña. Basta recordar a Pierce Brosnan surfeando un aluvión en Otro Día Para Morir (Die Another Day, 2002).

Esta vez los productores han hecho volver al 007 revelando su primera misión: Casino Royale (2006) está basada en la primera novela de Ian Fleming y nos presenta al sexto actor en interpretar a Bond. Su nombre es Craig, Daniel Craig, y pese a las críticas anticipadas hay que decir que cumple a cabalidad con la tarea encomendada. Su actuación es imperturbable y calculada, pero no por ello, menos atractiva. Craig convierte a Bond en un mercenario sin conciencia capaz de las más grandes atrocidades con tal de cumplir su misión.

Sus increíbles proezas y destrezas están dosificadas de tal manera que logramos vislumbrar, como nunca antes, tanto la filosofía Bond como sus debilidades. De paso, el director Martin Campbell, quien ya había revivido la franquicia con GoldenEye (1996), nos recuerda la humanidad del personaje a cada instante. Sus constantes cicatrices y magulladuras nos lo recuerdan y su increíble muerte y resurrección nos lo afianza completamente y nos preparan para la estocada final: Bond se enamora.

Un amor que lo quiebra, al punto de hacerlo renunciar a su trabajo. Nadie lo duda, el inquebrantable Bond se ha enamorado. ¿Se nos hace extraño? Por favor ¿quién podría rechazar a la maravillosa Eva Green? Hasta el más feroz de los críticos de cine sucumbirían ante sus encantos y se dejaría llevar por parte de la cursilería que por algunos minutos destila la película. Pero es Eva Green… ¡Eva Green!... Por favor. No sólo James Bond moriría de amor por ella y se dejaría engañar tontamente. Es más, ya quisiéramos que alguien como ella se aproveche de nosotros. Una mujer simplemente maravillosa. Sin duda, una de las presencias más impactantes de Casino Royale. Su imagen sin maquillaje reflejada en el espejo no puede pasar desapercibida. ¡Imposible no suspirar!

Bond existe y además sufre. Al igual que la mayoría de héroes recientes (Batman, Spiderman, Wolverine, Superman, etc, etc) sufre por amor. Los rasguños provocados por este sentimiento son mayores que cualquier rostro ensangrentado. James Bond ahora lo sabe y sufre por amor a Eva Green. Nosotros también.

Foto 1: Nuevo 007: Daniel Craig es el nuevo James Bond. Su debut fue Casino Royale.

Foto 2: Chicas Bond: Maravillosa Eva Green y exótica Caterina Murino junto a Craig, el primer James Bond rubio.

Foto 3: Morir de Amor: Eva Green, actriz francesa de fascinante belleza interpreta a Vesper Lynd en Casino Royale, uno de los más tortuosos amores del 007.

"Para mi, el cine son cuatrocientas butacas que llenar". (Alfred Hitchcock)

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