Los adolescentes siempre han sido tema de inspiración para diversas películas. Usualmente solemos verlos en pleno despertar sexual, en intensas competencias en pos de algún título o ingenuamente enamorados de la chica más popular del colegio. Pero en “Brick”, la sorprendente ópera prima de Rian Johnson, nada de esto sucede.
La película recorre otros terrenos y lo hace de manera fascinante. Se trata de un intenso homenaje al cine negro, aquel en donde mafiosos, detectives y mujeres misteriosas se envuelven en complicadas tramas. Todo ubicado en un lugar bastante singular: un instituto. ¿Se trata de una locación poco probable?, no lo creo, pero si así lo fuera Johnson se las arregla para atraparnos con un guión, que también firma, plagado de inteligentes vericuetos.

La película se inicia con un sorprendente Joseph Gordon – Levitt (el joven extraterrestre de la hilarante serie “3rd Rock From The Sun”) descubriendo el cadáver de su novia en la entrada de un pequeño túnel. Inmediatamente vemos lo que sucede horas antes. Brendan (así se llama el muchacho) trata de dar con el paradero de su novia Emily. Ella, arrastrada por las drogas, se ha enredado con una serie de extraños personajes que pululan en los alrededores de la escuela comandados por The Pin, el diabólico capo de la mafia interpretado por Lukas Haas.
Brendan es el antihéroe perfecto, taciturno y magullado tanto física como emocionalmente, que busca resolver el misterio. No se doblega y por el contrario se mantiene de pie, soportando estoicamente los más duros porrazos. Al comienzo busca rescatar a la mujer amada, pero pronto, al descubrirla muerta, sus pesquisas tendrán a la venganza como motivación central.

“Brick” es una cinta singular, intensa, divertida. Una película que recomiendo buscar y observar con atención. Aquí el trailer.
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